Al municipio de Caucasia los equipos de Proantioquia y la fundación Kreanta llegamos sobrevolando el río Cauca, la segunda arteria fluvial más importante de Colombia, para llevar a cabo el encuentro Experiencias de ida y vuelta: recorrido por iniciativas para atender los retos de la educación en el siglo XXI.

Allí nos encontramos con un territorio en el que, gracias a esas caudalosas aguas, miles de personas han logrado asentarse y vivir de la agricultura, la minería y la ganadería, entre otras actividades.

La región del Bajo Cauca antioqueño está conformada por 6 municipios y concentra unos 311.881 habitantes. De estos, el 22 % se encuentran registrados como víctimas del conflicto armado, algo que, lejos de ser un impedimento, ha motivado a las personas a ser más innovadoras y creativas para salir adelante. La educación, en ese propósito, ha sido un dinamizador del desarrollo.

En la sede de la Universidad de Antioquia nos esperaban maestros, coordinadores, rectores, estudiantes de licenciatura en educación y otros actores del sistema educativo, para vivir un encuentro en el que compartimos saberes, experiencias y conocimientos en torno a la educación.

Mediante el programa Ser + Maestro, creamos lazos con los actores educativos para llevar más oportunidades educativas a la región. Esto ha hecho que maestros, estudiantes y la comunidad en general hayan fortalecido sus conocimientos por medio de herramientas que fomentan la reconciliación y el empoderamiento de la comunidad.

Tejiendo lazos y saberes

Al encuentro asistieron unas 80 personas vinculadas o interesadas por la educación provenientes de cinco municipios del Bajo Cauca y dos del Departamento de Córdoba. Con ellos realizamos tres talleres sobre indicadores educativos en Antioquia, liderazgo educativo y mediación pedagógica con maestros.

Por medio de la interacción y el diálogo entre todos construimos nuevos saberes. “Saliendo del aula es que vemos las cosas desde otra perspectiva. Uno como maestro nunca deja de aprender”, comentó Ruby Bermúdez Cuero, docente del CER El Real, del municipio de El Bagre.

¿Cuál es la escuela que desean estudiantes, maestros y padres de familia? Fue la pregunta que discutieron rectores y coordinadores. Mientras en el salón vecino miraban la educación en Antioquia y la región del Bajo Cauca más allá de las cifras, entendiendo la parte humana y cómo estas pueden ser una herramienta para mirar rutas alternativas que fortalezcan la educación.

Beatriz Hernández, de la I.E. Normal Superior del Bajo Cauca, se sorprendió mucho durante el taller. “No solo nos comunicamos mediante las palabras. Las emociones y el cuerpo también hacen parte de nuestro discurso. Entendí un poco más a los estudiantes de primaria. Nosotros siempre les pedimos que estén callados o quietos, cuando ellos son niños y necesitan expresarse con su cuerpo, jugar y hablar”.

 

 

Educación desde el territorio

¿Qué tiene que ver el territorio con la educación? Parece una pregunta de fácil respuesta, sin embargo, no siempre es fácil de pensar o llevarlo a cabo. Roser Bertran Coppini y Emilio Palacios, de la Fundación Kreanta, de Barcelona, compartieron sus miradas e ideas sobre la educación en el cambio de época y educación contextualizada.

“La educación y la información nunca habían sido tan importantes en nuestra sociedad como ahora. Con educación cambiamos nuestro contexto”, manifestó Roser, invitando a los maestros a dar un paso hacia adelante y aprovechar las posibilidades que ofrecen las tecnologías para alimentar las ganas de aprender de los pequeños.

“La educación debe asentarse en la realidad del territorio y en cada una de sus particularidades”, dijo Emilio Palacios. Opinión que la docente Ruby Bermudez comparte, pues ella considera que el territorio debe ser el escenario para una educación más oportuna.

Nuevos caminos en la educación

Durante el conversatorio final, Beatriz Hernández recalcó la importancia de la educación para construir ciudadanía y democracia. “Nosotros no le podemos pedir a ellos que sean ciudadanos activos si siempre les pedimos que estén en silencio y quietos”, fue el llamado de la docente.

A su vez, Hader Calderón, docente de la Universidad de Antioquia, también hizo un llamado para que los maestros se apasionen desde su labor y eduquen para el futuro, no mirando hacia atrás, sino hacia adelante. “Valoro mucho que se esté pensando la educación en y desde el territorio y con las personas que hacen parte de estos entornos. Es fundamental para llevar a cabo procesos de transformación”.

Muchas personas tuvieron la oportunidad de conocerse, intercambiar ideas y llevarse nuevas propuestas de cambio para sus territorios. Este encuentro fue un espacio para afrontar los nuevos retos y crear redes de trabajo entre todos, teniendo presente que el diálogo es la guía para descubrir nuevos caminos en la educación.

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