¿Por qué justicia transicional y no otra? Ese fue el gran interrogante alrededor del cual giró la conversación entre Rodrigo Uprimny, Abogado y Economista, Exmagistrado auxiliar de la Corte Constitucional y Rafael Nieto, abogado, con especialización en Derecho Constitucional, Exviceministro de Justicia y columnista. La moderación del diálogo estuvo a cargo de la Periodista y Directora de La Silla Vacía, Juanita León, en el espacio abierto en el Parque Explora; y de Juan Esteban Lewin, Periodista y Subdirector del mismo medio, en la versión empresarial que se cumplió en las instalaciones del Grupo Sura.

Cerca de mil personas aceptaron esta invitación de Proantioquia y Explora y se reunieron en el auditorio y las salas auxiliares del Parque; por lo menos 180 más asistieron a la versión empresarial y cerca de 600 personas hasta ahora han visto la grabación del foro a través de las redes.

La importancia de estos espacios de reflexión

La pedagogía sobre estos temas es algo que siempre nos han pedido en asuntos de tanta trascendencia como éste al que se enfrente hoy Colombia. Llevar la discusión a un nivel de respeto, de argumentos y de información, es nuestro compromiso como empresarios, explicó Rafael Aubad, Presidente de Proantioquia y líder, junto con el Parque Explora, de la organización de este ciclo de foros. “Esperamos que este tipo de espacios nos ayuden a salir de esta larga noche que nos tiene tan divididos en Colombia”, agregó Aubad.

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El contexto de la Justicia Transicional

Para Rodrigo Uprimny el proceso de acuerdos que se adelanta en La Habana es serio, robusto y puede permitir una paz negociada digna con las víctimas y con el resto del país.

Aseguró que el tema de la justicia transicional es complicado y divisivo. “Yo creo que es muy difícil modificarlo y lograr otro mejor. Las grandes discusiones hoy sobre el acuerdo residen en este aspecto de la justicia y no hemos logrado despolarizarnos pero en el fondo lo que hay que entender es que esto tiene una tragedia intrínseca. El concepto de Justicia Transicional es polémico, es relativamente nuevo y tiene muchos detractores. Se puede explicar como una manera de salir de un problema de violencia muy grande pero sin olvidar a las víctimas ni dejar de sancionar las grandes atrocidades”, afirmó.

El Exmagistrado auxiliar de la Corte Suprema de Justicia explicó que al elegir una justicia transicional se busca satisfacer, de un lado, un valor que es pactar una paz negociada con una guerrilla que no ha sido derrotada militarmente; “si uno endurece mucho los principios de justicia, ante esa guerrilla que no se ha rendido, pues no pasa… pero si se va al otro lado de perdón y olvido, ignora a las víctimas”, agregó. Por eso, según el abogado, lo que se busca es un equilibrio: abandonar los extremos y buscar un punto medio con posiciones distintas y razonables.

Agregó que someter a la guerrilla a la justicia tradicional implicaría que la guerrilla, como actor armado, estuviera derrotada, y como hoy el contexto es distinto eso modelo no funciona.

Uprimny aprovechó el espacio para explicar además que el otro modelo, donde se propone no tener tribunales y se busca perdón y olvido, es éticamente indeseable y es una afrenta contra las víctimas. “No es justo tampoco con la gente que si bien pudo tener responsabilidades, no son tan altas como las de los actores directos del conflicto”.

Entendiendo que buscar ese punto medio no es fácil en ningún lugar del mundo, ¿Entonces qué se ha logrado con este tema?

Un sistema integral que no se centra exclusivamente en lo penal, que incluye una comisión de la verdad para reconocer lo que ocurrió, un sistema de fortalecimiento de las políticas de reparación; un sistema de justicia. “Es para tratar de satisfacer todos los derechos de las víctimas y no quedarse a medias. Es un sistema global, que va a tratar de mirar a todos los actores que participan en el conflicto, porque no sólo las FARC cometieron atrocidades, no se pueden tratar igual pero si con un tratamiento equilibrado entre los distintos actores”.

La Justicia Transicional es un sistema que reconoce que es una guerra que tuvo raíces políticas muy profundas. Excluye los crímenes internacionales (secuestros, violaciones…) entonces esas personas sí deben pasar por el sistema de justicia y tendrán sanciones diferenciadas: prisión, penas privativas de entre 5 a 20 años. “Es una justicia imperfecta para tiempos radicalmente imperfectos”, concluyó Uprimny.

El otro punto de vista

Para Rafael Nieto, Abogado, con especialización en Derecho Constitucional, Exviceministro de Justicia y columnista, la situación es diferente. “Estoy de acuerdo con la salida negociada del conflicto pero no con esta justicia transicional porque esa ausencia de penas privativas de la libertad hace que sea muy riesgoso jurídicamente. La ausencia de proporcionalidad entre la pena por los crímenes cometidos tendría que ir de la mano con las condiciones de reparación. Aquí la verdad es suave, parece colectiva, no está individualizada y no parece haber una pérdida de beneficios”, afirmó.

Habló sobre la reparación y explicó que, para él, este tema tiene que ser con los bienes propios, no con los mismos bienes que les quitaron a las víctimas. “Si no entregan los bienes adquiridos con actividades ilícitas deberían perder los beneficios, pero en este proceso no se dice eso. El riesgo es que el proceso se convierta en un tremendo lavadero de activos ilícitos y le toca al Estado poner toda su maquinaria para reparar a las víctimas”, dijo.

En amnistía la tienen toda, menos en crímenes de lesa humanidad y crímenes de guerra. No pierden derechos políticos ni posibilidad de acceder a cargos de elección popular. Que hagan política los que no son responsables de crímenes internacionales, los que sí son responsables no lo deberían poder hacer o por lo menos no mientras están pagando sus restricciones de la libertad. Además no sólo podrían participar en elecciones sino que además se les beneficiaría con unas curules directas, sin competencia, agregó Nieto.

¿Por qué la fórmula que construyeron no fue para fortalecer el sistema judicial? No, rompieron la institucionalidad y crearon una justicia especial de paz: autónoma, preferente, prevalente, excluyente, sin ninguna corte por encima, ni siquiera la corte constitucional. ¿Tiene sentido que en el marco de un acuerdo para que unos señores dejen de matar tengamos que pagar con un debilitamiento de la justicia? Si mata una vez, va a la cárcel pero si mata sistemáticamente tiene beneficios y puede hasta ser elegido políticamente, cuestionó Nieto.

¿No será esto un ejercicio de reproducción de violencia? ¿No deberíamos mandar un mensaje de que hay por lo menos sanciones? Entiendo que los parámetros de justicia en este caso no pueden ser los tradicionales pero tampoco así. Santos tiene un afán enorme, las Farc se dieron cuenta y se están aprovechado…afirmó.

¿En qué coincidieron los panelistas? En que no se puede sacrificar la justicia del todo por hacer la paz. No estamos entre paz con impunidad y una paz sin impunidad…

Los estándares internacionales exigen que haya sanción significativa, no necesariamente cárcel…¿Voy a poner en riesgo la posibilidad de la paz si hay otra manera que bien ejecutada puede ayudar a reparar y restaurar a la sociedad, por ejemplo, con el desminado?

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