Esta semana en nuestro espacio de opinión en El Colombiano, reseñamos la importancia de los Catalogos Nacionales de Cualificaciones, felicitaciones al Gobierno Nacional por este gran trabajo, además de hacer una invitación para que su labor continúe de tal forma que los sectores relevantes de la economía nacional, que aún no los tienen, cuenten con ellos. Desde Proantioquia nos unimos al Consejo Privado de Competitividad, la Andi, las fundaciones Corona y Empresarios por la Educación para promover ejercicios de implementación que aporten a rutas de construcción para una educación cada vez más pertinente. Consultar los Catálogos aquí…

“Determinar los conocimientos que debe tener cualquier persona para trabajar en sectores productivos, y a su vez formar y educar pensando en esa pertinencia, es en términos generales el fondo del Marco Nacional y los Catálogos Nacionales de Cualificaciones. En otras palabras, ofrecer una mejor sintonía entre demanda laboral, presente y futura, y formación. Ausencia que por años ha afectado la productividad y el desarrollo del país. 

El Marco tiene una materialización importante en los nueve catálogos de competencias, en Minería, Salud, Cultura, Agricultura, Aeronáutica, Transporte, Minas y Energía, Educación y Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC), nueve de los 56 que requiere el país, que acaba de entregar el Ministerio de Educación.

Una ilustración de importancia de este trabajo, es el sector TIC. En el catálogo encontramos los eslabones de la cadena de valor, los negocios y servicios en cada uno, y las competencias generales y específicas, básicas, para desempeñarse en áreas como análisis de negocio, administración de bases de datos, dirección de desarrollo de aplicaciones, implementación de redes de telecomunicaciones, entre muchas otras. Todos los catálogos se consultan aquí.

Esta información es fundamental para un estudiante que ahora podrá consultar el sector de su interés, entender cómo participar laboralmente en él y elegir entonces un programa profesional o tecnológico que se ajuste a sus expectativas. A las empresas les ahorrará innumerables esfuerzos en capacitaciones específicas que muchas veces no hacen parte de los programas académicos y facilitará los procesos de selección del personal, diseñando sus demandas de talento en términos de valor agregado, productividad e innovación y no desde los costos. Para el trabajador, brindará un panorama más certero sobre las posibilidades que tiene su perfil frente a las necesidades del mercado laboral. Y primordial para la academia, como insumo crítico para ajustar los programas y diseñar formaciones a la medida que permitan aprender significativamente todo el tiempo. La apertura que muestren las instituciones de educación superior, particularmente las públicas, tan conservadoras a la hora de reflexionar sobre la relación entre formación y desarrollo productivo, será una variable esencial en la suerte efectiva de estas herramientas.

Entendiendo lo trascendental para el desarrollo del país de la materialización inicial del Marco, nos hemos unido el Consejo Privado de Competitividad, la Andi, la Fundación Corona, Empresarios por la Educación y Proantioquia, para promover ejercicios de implementación de los Catálogos de Cualificaciones. Y al felicitar al Gobierno Nacional por este importante trabajo, lo invitamos a continuar su labor para que los sectores relevantes de la economía nacional que aún no los tienen, cuenten con ellos.

En el caso de Antioquia es de esperar una muy activa del Comité Universidad – Empresa – Estado, el G8 + 1 y las Instituciones de Educación Superior del Municipio, para que construyamos rutas compartidas para una mejor educación, que facilite la mejor inserción laboral de nuestros jóvenes. A su vez, promover una gran conversación nacional sobre los demás aspectos de la educación terciaria que necesitan una evolución significativa.”

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