La salud ocupó el primer lugar en las preocupaciones de los ciudadanos en la encuesta de percepción de Medellín Cómo Vamos 2016, sobre el tema y otras preocupaciones relacionadas con el ecosistema, reflexionamos esta semana en El Colombiano, es claro que hay múltiples retos en la salud que deben ser solucionadas con apuestas de corresponsabilidad ciudadana que reafirmen la institucionalidad del Sistema. Así lo expresamos:

La percepción ciudadana sobre la salud no escapa al ambiente de insatisfacción que ronda al país. Según la última encuesta Gallup, 84 % de los colombianos cree que la calidad y el cubrimiento de la salud está empeorando, superando la percepción negativa sobre el desempleo y la guerrilla. En la ciudad, en la encuesta de percepción de Medellín Cómo Vamos del 2016, la salud ocupó el primer lugar en las preocupaciones de calidad de vida.

Hay factores que son alicientes para aumentar dicha percepción; uno no menor asociado a los escándalos de corrupción tipo Saludcoop o el cartel de la hemofilia. Opacan el sinnúmero de procedimientos, medicamentos, accesos y coberturas que se dan sin problema para millones de colombianos. Como lo positivo es menos mediático que lo negativo, se afecta por esta vía y generalizando la confianza en el Sistema y sus agentes. Aunque sin duda hay retos de oportunidad y calidad que hay que superar.

Pero la salud es un problema de corresponsabilidad. El Ministerio lanzó recientemente una iniciativa llamada La Vaca, un símbolo de los recursos del Sistema y con el que quiere plasmar un asunto central en la concepción de la salud como bien público: ¿cómo desarrollamos una cultura ciudadana como principio ético de actuación dentro del sistema de salud? Porque, por ejemplo, se evaden aportes excusándose en la corrupción, que no es la característica predominante.

Del total de recursos que se invierten en el sistema de salud, los asociados a escándalos de corrupción representaron en 2016 el 1,8 %, mientras que la evasión de recursos (es decir, las cotizaciones no pagadas) representa el 16 %. El restante 82,2 %, son recursos que se invierten en la prestación.

Comparativamente hablando, le hace más daño al sistema de salud la evasión de recursos que la corrupción. Esto no significa disminuir la lucha contra ella, por el contrario, el gran reto es, precisamente, encontrar mecanismos de acción colectiva que blinden la salud como un bien público, como un bien de todos. Y ello necesita de instrumentos de sanción social fuerte para los corruptos, pero también de quienes bajo la excusa de “se la roban toda”, evaden sus responsabilidades y aportes. Pero que exprimen al Sistema.

No hay un peor daño a la credibilidad que cuando se generalizan las culpabilidades. Todavía resuena la afirmación de hace algunos años, lamentablemente del Gobierno mismo: “se robaron el sistema de salud”, poniendo en un sentido horizontal tanto a quienes habían hecho el daño, como a quienes no. ¿No son frases generales como estas un aliciente para que los ciudadanos dejen de aportar al sistema?

Claramente hay múltiples retos en la salud. Lo que es cierto es que para que entendamos que todos hacemos parte de la solución, son necesarias apuestas de corresponsabilidad ciudadana que reafirmen la institucionalidad del Sistema, hagan viables acuerdos sociales por un mejor servicio en todo sentido y entonces sí podamos tener un frente legítimo contra la corrupción y la evasión. Solo así será posible una vaca saludable.

Pd. Toda la energía positiva y solidaridad en los retos personales del señor ministro de Salud en estos momentos.”

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