La consulta para decidir si Envigado hará parte del Área Metropolitana del Valle de Aburrá (AMVA) es una oportunidad única para acercar los diseños político-institucionales de este municipio, con el territorio real. Hace por lo menos 20 años que los límites municipales de Envigado y las competencias de su Alcaldía no se corresponden con los problemas que debe enfrentar. Hoy no resulta una ventaja limitar la gestión pública a las fronteras legales del municipio; la calidad de vida de sus habitantes depende de lo que suceda en su conurbación creciente.

El estudio demográfico realizado por el informe de Bio2030 mostró que en 2030 seremos cerca de 4.4 millones de personas en el Valle de Aburrá; 850 mil personas más que en 2010. Un 40% de esta población vivirá por fuera de Medellín. Particularmente los municipios de Envigado, Girardota y Bello, triplicarán el crecimiento poblacional de Medellín, Barbosa, Copacabana, Sabaneta y La Estrella, lo duplicarán. ¡Envigado alcanzará trescientos mil habitantes en apenas 15 años!

Uno de los grandes retos como Metrópoli (ciudad de ciudades) es construir una institucionalidad que haga posible gobernar las dinámicas de crecimiento como las mencionadas. Generar un marco institucional que supere la fragmentación del poli-centrismo (múltiples centros de gobierno urbano), generando diseños que permitan mantener la esencia de las ciudades originales y al mismo tiempo gobernar los retos que trae el crecimiento urbano de múltiples ciudades unidas en la práctica.

Esa es una gran razón para que un habitante de Envigado vote por el sí; es poder influir en su entorno. Pero hay otra razón especial: es que el esquema metropolitano que se ha venido posicionando en el Valle de Aburrá, desde que el decreto 3104 de 1979 le dio creación al AMVA, es un esquema asociativo territorial en el que subsisten con plena fuerza los municipios, sus identidades y sus administraciones. Se trata de un modelo muy distinto al diseño distrital que se adoptó en Bogotá desde de los años 50, el cual aniquiló la historia de las municipalidades integrándolas en una sola alcaldía distrital. En el modelo del AMVA, los municipios se pueden dedicar a resolver los problemas diferenciales de cada uno, mientras que la asociación se dedica a gobernar los problemas de la conurbación en donde resolverlos juntos significa grandes economías de gestión y económicas. Y esto gracias, en gran medida, a que Medellín comparte generosamente sus recursos (aporta el 83 % de los recursos y solo recibe el 30 %), asegurando que las otras ciudades del Valle de Aburrá reciban en promedio dos pesos por cada peso invertido en financiar al AMVA.

La votación al ingreso de Envigado al AMVA será la apuesta por vivir de manera mancomunada en este Valle. Por todo lo anterior, respetuosamente invitamos desde Proantioquia a todos los ciudadanos de Envigado a que salgan a votar por el Sí, reconociendo los beneficios que recibirán, pero también aceptando las responsabilidades de que gobernemos de manera conjunta los problemas comunes de nuestra Metrópoli.

Rafael Aubad, Presidente Proantioquia

Publicado en El Colombiano

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