En Proantioquia creemos en la educación como un camino para disminuir las brechas sociales y generar oportunidades, por esto, identificamos algunas rutas posibles que desde la política pública y la intervención de privados pueden aportar a la dinamización educativa. Tipificamos los municipios de Antioquia en cinco grupos teniendo en cuenta elementos educativos, sociales y territoriales. Así lo expresamos esta semana en El Colombiano:

“En nuestro Departamento la mejor aproximación que hemos tenido para el diseño y puesta en marcha de programas educativos acorde con las necesidades de los contextos, es el nivel subregional. En la medida en que hemos progresado en información, gracias a las distintas pruebas educativas estandarizadas y otros indicadores institucionales, es posible y necesario dar el salto hacia tener como una mejor unidad de análisis para intervenciones en favor del mejoramiento educativo, el Municipio. Y para lograr economías de gestión y escalamientos de los apoyos, crear cluster o agrupaciones de estos con condiciones similares en sus realidades socio-educativas.

Partiendo de esa motivación, hemos construido, al interior de un grupo interinstitucional, un modelo de agrupación de municipios que tiene en cuenta un total de 22 variables para las 125 localidades del Departamento. Variables en cuatro grandes dimensiones: educativas, sociodemográficas, de contexto y del mercado laboral. Por supuesto las dos primeras variables, tienen una relevancia especial en tal tipificación. Sus resultados son públicos.

El ejercicio produjo cinco grupos o tipologías de municipios, cada uno con realidades y necesidades claras y diferenciables, que permiten orientar más acertadamente las decisiones públicas y privadas, en apoyo a una mejor gestión y resultados educativos. En las tipologías las variables que agrupan son los rangos de población total, el porcentaje de dicha población que es rural, el número de maestros del sector oficial, la desviación respecto al promedio departamental de cobertura en básica y media, e igualmente respecto al promedio de las pruebas saber en grados 5 y 11. Cada agrupación tiene necesidades específicas de dinamización educativa, con lo cual se pueden tener apoyos a la medida de cada grupo.

Algunos ejemplos. Municipios como Vigía del Fuerte necesitan priorizar mejor gestión curricular, formación de directivos y cobertura en educación media. En contraste, Copacabana o El Retiro, con mayores coberturas educativas, mejores condiciones de vida y mejores puntajes en pruebas estandarizadas, necesitan como prioridades consolidar la formación de maestros, la evaluación para el mejoramiento y la articulación entre la media y la educación terciaria.

La tipología se puede completar con bases de datos anuales del Icfes, Dane y Ssisbén, que se producen desde los establecimientos educativos de cada municipio, para presentar periódicamente un informe pormenorizado sobre el estado de la educación en cada grupo. Con la información de 2017, quisiéramos hacerlo e invitar hacia mediados del año a un diálogo público sobre Cómo Vamos en Antioquia en Educación.

Si tenemos en cuenta que en nuestro territorio las necesidades son grandes y los recursos escasos, la gestión de la importante información que tenemos es un imperativo de política pública y un insumo importante para los apoyos privados.

Seguir pensando que se puede llegar a cada municipio al mismo tiempo con todos los factores que en conjunto transforman positivamente la educación, es hacer muy poquito de cada uno cuando el contexto muestra que primero es el uno que el dos, y en consecuencia no lograr impactos educativos. Es la hora de la política basada en la información, que es mucha y no en las ideas del Príncipe.”

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