Cada vez es más evidente la necesidad de una mayor consciencia global sobre el impacto no solo de la producción sino también del consumo. Sobre el tema reflexionó Piedad Patricia Restrepo en ADN Medellín.

“En Medellín y otras ciudades colombianas desde hace aproximadamente dos años se han adelantado campañas ciudadanas para el no uso del pitillo plástico. El motivo central es la reducción de la contaminación por plástico en los mares, que termina dañando la vida marina.

Estas campañas están en sintonía con el Objetivo de Desarrollo Sostenible sobre consumo responsable. Ser conscientes de lo que consumimos va incluso más allá de las famosas tres R; implica también dejar de consumir ciertos productos que, aunque podrían tener alguna utilidad a nivel personal, son nocivos para la sociedad en su conjunto, ese es el caso de los pitillos plásticos.

Lamentablemente, en muchos casos las acciones en pro del ambiente son aisladas o de bajo alcance. En dos viajes recientes al exterior encontré que el uso del pitillo plástico es la regla. En un caso, podías ver pitillos plásticos como basura en las playas.

Cada vez es más evidente la necesidad de una mayor consciencia global sobre el impacto no solo de la producción sino también del consumo. El papel de los consumidores será cada vez más central, exigiendo en las empresas un compromiso no sólo con una producción más limpia, sino también con la promoción del trabajo decente, la disposición final no contaminante de residuos, entre otros; y evaluando conscientemente las decisiones de consumo y su impacto sobre la sostenibilidad de nuestro planeta”.

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