El 7 de octubre se celebró la décima versión del Premio ciudad de Medellín a la Calidad de la Educación. Durante estos 10 años, de manera ininterrumpida Proantioquia ha coordinado en una relación estrecha y creativa con la Secretaria de Educación de Medellín, El Colombiano, El Mundo, Teleantioquia, Telemedellin y la Universidad de Antioquia, el Premio. Igualmente movilizando el empresariado en apoyo a esta importante y singular iniciativa, en Colombia y América Latina.

Según Rafael Aubad, Presidente de Proantioquia, “el apoyo empresarial se ha fundamentado y tenido continuidad sobre dos premisas. La primera, la convicción de que es necesario reconocer socialmente e incentivar el buen desempeño educativo. La segunda, de que el Premio es ante todo contribuir a crear una cultura de evaluación sistemática y permanente en la institución escolar. Precisamente el día 21 de octubre en la Universidad Pontificia Bolivariana presentaremos la investigación que conjuntamente hemos realizado la Secretaria de Educación y cinco grupos de investigación de nuestra ciudad (de las Universidades Antioquia, Bolivariana, San Buenaventura, Luis Amigo y el Instituto CINDE) sobre los impactos del Premio. Sus resultados son bastante alentadores, pero corresponderá a los investigadores compartirlos con todos ustedes. Lo cierto es que la investigación refuerza la credibilidad en la pertinencia como instrumento de cambio positivo en la cultura de evaluación, del Premio.”

Como activos de conocimiento, que hoy tiene el Premio para entregarle a quienes lleguen a gobernar la ciudad destacamos:

1. Unas guías pedagógicas que además de servir para presentarse al premio, sirven para que las instituciones educativas se autoevalúen haciendo de ello un ejercicio de responsabilidad académica, social, política y ética.

2. Un modelo de evaluación de instituciones educativas, trabajo liderado por la secretaría de educación y donde nosotros hemos aportado nuestro saber y nuestros recursos y que contempla tanto indicadores cuantitativos como cualitativos.

3. Unas guías de sistematización de experiencias pedagógicas para que los maestros reconstruyan su práctica pedagógica, la resignifiquen y la transformen en bien de sus estudiantes.

4. Una metodología para acompañar la escritura de las experiencias de los maestros, para que se difundan, y unos aprendan de otros.

5. Los libros los maestros cuentan y esta es mi escuela, que hacen las veces de memoria pedagógica y de recordación presente de todo el bien que los maestros le han hecho a nuestros niños y jóvenes.

6. Finalmente, una propuesta de formación de evaluadores, que permite tener un grupo de profesionales en la región que tienen el conocimiento y la experticia para reconocer los avances de la educación y marcar pautas de mejoramiento.

Entre las empresas, fundaciones y centros académicos que nos han acompañado estos 10 años figuran Suramericana, Bancolombia, Argos, Nutresa, Haceb, Celsia, Orbis, Publik, Fraternidad Medellín, Dividendo por Colombia, Universidades Eafit, Bolivariana y Antioquia y el Centro Colombo Americano.

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