Del tema se empezó a hablar en el 2005 cuando el diplomático japonés, Koichirö Matsuura, explicó el concepto de Colaboratorio, luego de unir las palabras colaboración y laboratorio durante la presentación del informe mundial de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco). Once años después, gracias a una gran apuesta por la valoración del conocimiento ciudadano, en Medellín ya tenemos un referente de creatividad, innovación social y construcción ciudadana. Se trata del Laboratorio de Ideas -CISC – situado en la tradicionalmente conocida como Casa Betancur, del barrio Laureles.  

Bajo el enfoque de Colaboratorio, la casa se dotó con equipos y herramientas que cualquier persona puede usar. El objetivo no es otro que permitir el encuentro de todos los saberes, de todos los quehaceres, para experimentar con libertad, crear, fusionar y, en suma, compartir ideas en pro del aprendizaje social.

El modelo surgió como un banco de tiempo que permite la autogestión de contenidos a partir del conocimiento y de las habilidades de los ciudadanos. Los usuarios, al  apropiarse del espacio, van tejiendo redes, conectando intereses comunes y generando nuevos conocimientos.

Desde su apertura a comienzos de este año, el laboratorio registra 1.244 asistentes, 53 talleres, 29 alianzas con grupos, personas e instituciones para desarrollar más proyectos colectivos y, por supuesto, el tema ya también gusta y se comparte entre sus 1.200 seguidores en Facebook. Crear una radio ambulante para transmitir las historias que se cuentan en el espacio público, construir mobiliarios para gatos, aprender de costura y electrónica, son solo algunos ejemplos de lo que allí sucede.

Pero sin duda, más allá de los buenos resultados, lo que no puede pasarse por alto, y que es tal vez la característica que más valor le aporta a este novedoso Laboratorio de Ideas, es que se pensó y creó con la gestión de dineros públicos priorizados el año pasado por la misma comunidad. Los habitantes de Laureles soñaron con un espacio de encuentro ciudadano pero esta vez para desarrollar proyectos de creación e innovación. La Secretaría de Desarrollo Económico de Medellín encontró en el Parque Explora la institución capaz de dar forma a esa iniciativa comunitaria, dotarla con herramientas y equipos y construir  un proceso de apropiación para que todos lográramos participar.

Así como lo explicó Matsuura, los  modelos de colaboratorio son puntos de encuentro abiertos a la intersección de distintas disciplinas, espacios para la investigación y la creación. Aún joven, el Laboratorio de Ideas ya es un organismo vivo que gestiona sus propios contenidos a partir del conocimiento ciudadano; un lugar donde todos pueden inscribir sus ideas y buscar apoyo para su materialización; donde la experticia no es el requisito sino el resultado del trabajo colectivo.  Dónde muchos adultos están cambiando casinos por espacios de creación social.

Aprovechamos para felicitar a Explora, al ser la primera institución invitada en la historia de la Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales que se expresa desde 1826, como miembro pleno de la misma.  Es que es mucho su compromiso exitoso con la apropiación social del conocimiento.

Por Rafael Aubad L. Presidente Proantioquia

Publicado en El Colombiano

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