Imagen tomada de www.museodeantioquia.co

El 9 de mayo, en este mismo espacio, hablamos de lo significativa que resultó la experiencia Camina pa´l Centro. Por su participación masiva y con agenda propia, ese encuentro de voluntades, de iniciativa independiente pero objetivo conjunto, nos reconectó a muchos con este especial territorio de nuestra Medellín.

En aquella ocasión, dejamos en punta la necesidad de fortalecer una propuesta colectiva que nos convocara a todos para pensar en clave de futuro y construir una Visión Centro Siglo XXI. En ese marco, desde Proantioquia nos decidimos a actuar sin protagonismo, pero decididamente y de manera ágil, convocando actores académicos y empresariales para fortalecer los consensos sobre unCentro renovado y resignificado.

Hacemos esto, por supuesto, en apoyo de las importantes acciones que se han planteado la Alcaldía de Medellín, la EDU y la Gerencia del Centro, pero en la convicción de que necesitamos una alianza que trascienda muchos gobiernos y que ayude a construir con inteligencia, sinergias públicas, privadas, académicas y, en general, de los ciudadanos, para el progreso de este singular territorio.

Que las ejecutorias sustentadas en enfoques analíticos rigurosos, gobernanzas público-privadas- ciudadanas claras; programadas según su prioridad e impacto y con criterios de sostenibilidad y rentabilidad social, renueven y resignifiquen con visión holística y para todos, del Centro de Medellín.

El pasado mes de junio realizamos un taller con expertos y habitantes del Centro, líderes y pensadores sobre la ciudad, y expertos internacionales que conocen nuestra realidad, para buscar que aflorara una narrativa humanística y social inspiradora, que complementara los ya muy avanzados análisis urbanísticos que existen sobre este territorio. Se refirieron al Centro como un lugar de todos, que merece intervenciones sociales y urbanas que potencien las mejores dinámicas humanas actuales; aquellas que resaltan la convivencia en la diversidad, las manifestaciones culturales tradicionales y las que emergen de un mundo nuevo que está en constante cambio.

Igualmente, se refirieron al desarrollo empresarial responsable como generador de trabajo decente e incluyente; y a cómo trabajar en la transición a la formalidad de las actividades comerciales y la erradicación de las prácticas criminales que allí tienen lugar. En general, valoraron las intervenciones urbanas que se correspondan a una apuesta social, económica, cultural y ambiental bien definida.

Este es un muy breve resumen de aquella conversación que duró toda una tarde y en la que participaron más de veinte grandes intelectuales comprometidos con su ciudad, a quienes, a través de esta columna, les reiteramos el agradecimiento de las instituciones que buscamos contribuir en esta iniciativa. Necesitamos más espacios de conversación productiva y proactiva sobre el Centro.El próximo será un conversatorio empresarial para enriquecer la conversación. La Gerente del Centro liderará a su vez la convocatoria a las universidades.

Desde Proantioquia vemos en el desarrollo urbano, no simplemente urbanístico, una herramienta muy potente de transformación positiva que, conducida de manera participativa, logra, y ya tenemos buenos ejemplos en nuestro medio, significativos niveles de transformación positiva con inclusión social y económica.

Rafael Aubad, Presidente Proantioquia

Publicado en El Colombiano

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