Mañana Medellín será sede del Colombia Gold Symposium. Se reunirán 20 ponentes expertos y un público interesado en un tema que en el país sigue siendo motivo de posiciones encontradas: la minería. ¿Cómo equilibrar las actividades mineras con el cuidado del medio ambiente? ¿Cómo dignificar el trabajo en esos contextos? En fin ¿Cómo tener en Colombia una minería sostenible?

Los interrogantes son muchos. Aplaudimos este tipo de encuentros, donde se aporten conocimientos y experiencias ciertas en un tema que no se puede eludir, no definir estratégicamente la minería, trae como consecuencia más ilegalidad y manos criminales que se aprovechan del negocio, dejando daños irreversibles en nuestros ecosistemas y problemas profundos de tipo social.

En este mismo sentido, buscando una minería formal y regulada, más responsable con el entorno, se cumplió el 4 de noviembre en Buriticá un encuentro valioso en medio de todo este proceso de aprendizaje: la Audiencia Pública Ambiental convocada por la Agencia Nacional de Licencias Ambientales (ANLA). El evento, más allá de ser un requisito legal dando a conocer los principales aspectos técnicos del proyecto de minería aurífera que adelanta la multinacional Continental Gold en este municipio (si obtiene la licencia ambiental, sería el más grande en todo el país con una explotación aproximada de 10 millones de onzas, en los 14 años que duraría el proceso de extracción del mineral), fue valioso por la profundidad en el acercamiento a quienes habitan el territorio.

Al evento asistieron poco más de 800 personas, además de representantes de la Procuraduría General, el Ministerio de Minas y Energía, Corantioquia y las alcaldías de Giraldo, Cañasgordas y Buriticá. Continental Gold, de origen canadiense con cerca de 9 años de trabajo en Antioquia, explicó los mecanismos de extracción y compensación ambiental de su proyecto. Y los requisitos que por ley debe cumplir, como el marco de compensación ambiental, pero sin dejar de lado que la función empresarial también debe buscar un impacto positivo en las condiciones socioeconómicas en Buriticá y los demás municipios de la zona de influencia del proyecto: Giraldo, Santa Fe de Antioquia y Cañasgordas.

Entre las múltiples voces primaron el respeto y la libertad de expresión. Se presentaron perspectivas a favor de que la empresa internacional recoge principios de minería sostenible en la generación de condiciones para el afianzamiento institucional, la creación de circuitos económicos, la promoción del empleo formal directo e indirecto, las iniciativas educativas en el cuidado del medio ambiente y una proyección del desarrollo de la región. Pero también se escucharon argumentos en contra del ejercicio de extracción, preocupados por el manejo de los recursos hídricos y la definición de planes de formalización de la minería informal y artesanal. Preocupaciones que la empresa debe tener en cuenta.

El evento mostró cómo una audiencia pública puede dejar de ser solo un requisito legal para convertirse en un espacio de reflexión colectiva; entregando información pertinente y clara directamente a las poblaciones, buscando construir proyectos estratégicos en una lógica de gobernanza, donde la comunidad, el Estado y la empresa sean aliados del desarrollo territorial.

 

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