Salud, educación, buena alimentación y atención sicosocial hasta que los niños cumplan 5 años, es lo que busca garantizar De Cero a Siempre, programa que el pasado mayo, en una decisión que aplaudimos desde las fundaciones sociales y empresariales, el Congreso de la República elevó a política de Estado. Pero la noticia, sin duda muy positiva, necesita desarrollo con recursos sostenibles y modelos institucionales apropiados.

Los programas de atención integral nacieron en ciudades como Medellín y Bogotá, con propuestas de calidad reconocidas internacionalmente. En el 2011 se creó la estrategia De Cero a Siempre y hoy estamos muy cerca de contar con un marco legal para que los niños, entre los 0 y 5 años, en condición de vulnerabilidad, tengan atención garantizada, independiente de los cambios de gobierno.

Pero dar el verdadero salto para hacer de esta iniciativa una política de Estado eficaz, garantizar la continuidad, alcanzar la cobertura de 5 millones de niños y mejorar la calidad de lo que hoy tenemos implica, además, asegurar los recursos económicos; un marco financiero sobre el que la Asociación de Fundaciones Empresariales ya hizo un llamado a la Presidencia de la República y el Ministerio de Hacienda. Ver carta en http://goo.gl/dWUHTk

El momento es crucial para el país. Tenemos un sistema de bienestar familiar que está cerca de cumplir 50 años, con importantes resultados en cubrimiento y permanencia significativa en el territorio. Llegó la hora entonces de atender la calidad, fortalecer los reales prestadores y mejorar el compromiso de los gobernantes. Para lograrlo, el marco legal y el marco financiero necesitan institucionalidad. En Medellín, un grupo de organizaciones sociales ya está trabajando, con la Alcaldía y el ICBF, en una propuesta en ese sentido.

Con Buen Comienzo, la capital antioqueña ha sido base de los programas de atención a la primera infancia y tiene importantes avances al respecto. Sin embargo, el servicio lo prestan 58 oferentes con contratos fraccionados; un modelo no tan eficiente y que implica múltiples esfuerzos administrativos.

El objetivo que compartimos es aportar precisamente esa institucionalidad de la que hablamos y, mediante una alianza, garantizar en el tiempo los niveles de calidad, cobertura y sostenibilidad técnica y financiera para la atención a la primera infancia.

Las fundaciones Bancolombia, Éxito, Fraternidad Medellín, Sofía Pérez de Soto y Proantioquia, proponemos aprovechar la ley y el compromiso público y privado con el tema, organizando un arreglo institucional para que el gran objetivo sean los niños. Un modelo de prestación de servicio adscrito a la Alcaldía, con una junta directiva, socios fundadores, que responda a principios de solidaridad, calidad, sostenibilidad y transparencia. Un referente nacional que cuente con el respaldo de todos los ciudadanos.

Ahora que nos preparamos para construir una paz sostenible, no perdamos de vista la apuesta por los niños, con un marco legal, recursos ciertos e institucionalidad. El camino para avanzar por un mejor futuro será cierto si acompañamos a los niños con compromisos de largo plazo como apuesta de sociedad.

Rafael Aubad L. Presidente Proantioquia

Publicado en El Colombiano

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