Con éxito terminó el segundo foro del ciclo paz, traducciones ciudadanas: porque nos une y nos separa, necesitamos entenderla. Este encuentro, en su versión pública, se realizó en el auditorio del Parque Explora con una asistencia que superó las 600 personas. Al día siguiente, como es parte de la metodología, la conversación se desarrolló en un espacio empresarial, esta vez en el auditorio de la ANDI para empleados y aliados del Grupo Argos. “Muy pertinentes estos espacios de Proantioquia y Parque Explora para entender lo que está pasando, para analizar y decidir. Como empresarios tenemos compromisos con el desarrollo del país y por eso debemos entender el rol corporativo”, afirmó en su saludo inicial el Presidente del Grupo, Jorge Mario Velásquez.

Así fue el segundo foro paz, traducciones ciudadanas

Con la moderación de la Periodista y Politóloga Maria Jimena Duzán, el Director de la Misión para la Transformación del Campo en Colombia, José Antonio Ocampo; y el Decano de Humanidades de la Universidad EAFIT, Jorge Giraldo, explicaron los principales puntos de los acuerdos que se desarrollan en La Habana.

“Lo mejor que podemos hacer como colombianos es entender muy bien lo que se discute y prepararnos para lo que viene porque este proceso no terminará con la desmovilización, necesitaremos por lo menos 15 años para aplicar lo acordado y construir. Colombia sin duda va a cambiar de problemas“, explicó Jorge Giraldo.

Por su parte, para José Antonio Ocampo uno de los temas más urgentes en el proceso de paz y en la aplicación de los acuerdos, tiene que ver con tierras y propiedad. “El Estado no sabe cuántas tierras tiene, eso es increíble pero cierto y por eso la necesidad no solo es de formalización de la propiedad rural sino además de llegar a una jurisdicción agraria. El Estado, creo yo, debe prepararse y comprar muchas tierras para redistribuir. Nadie sabe hoy en día cuál es la oferta y cuál es la demanda, no se sabe eso cuánto cuesta, pero debería ser la tarea número uno de la Agencia de Tierras”, afirmó.

Frente al tema, el Profesor Giraldo agregó que el acuerdo con las FARC va a despejar el obstáculo con la guerra en muchos lugares del país y permitirá que deje de ser excusa para no hacer las cosas, pues, según él, el país tiene tareas pendientes desde hace décadas, entre ellas, la actualización catastral. “El país tiene tareas históricas pendientes y llegó el momento de cumplir”, afirmó.

Ambos panelistas coincidieron en que es fundamental, a la hora de entender lo que se ha acordado en La Habana, que son falsas creencias, producto de la desinformación, lo que se dice frente a beneficios para las FARC. Explicaron que todavía no se ha definido qué se le entregará al grupo guerrillero una vez finalizados los acuerdos y que, hasta ahora, lo que se ha firmado tiene que ver con temas de la agenda nacional que han estado pendientes como el de la tierra.

Los empresarios también deben tener un cambio de visión

Con este acuerdo los empresarios también van a tener que cambiar la manera de trabajar y de incidir en el país, afirmaron los panelistas. Buscar una manera nueva de participar en la esfera pública, una forma más activa y con más personalidad, siempre y cuando el Estado garantice la seguridad en todo el país y en las zonas periféricas, porque de lo contrario, ningún proyecto productivo va a ser exitoso, fue el mensaje del Profesor Giraldo.

Por su parte, el Doctor Ocampo se refirió al empresariado colombiano como uno de los más activos, dinámicos y sociales que debe aprovechar esta nueva oportunidad.

¿Por qué nos conviene el proceso de paz?

Ante la pregunta de la Periodista Duzán sobre por qué los empresarios deben estar confiados en el proceso y ver como positivo el futuro, el Doctor Ocampo afirmó que la principal ventaja estará en la expectativa de crecimiento económico, explicando que otros países de la región han avanzado mucho más que Colombia. “Los ricos de Colombia no pagan impuestos como personas naturales y el Estado debe mejorar eso. Los impuestos son actos sociales y por eso hay que pagarlos. La forma de ejercer el poder económico en el país debe cambiar”, agregó.

Por su parte, el Profesor Giraldo aseguró que los temores frente al proceso no son solo por parte de los empresarios y que la esperanza debe expandirse a muchos colombianos que desconfían por la historia misma de las FARC, por el daño que ha hecho ese grupo guerrillero a lo largo de los años.

La corrupción

También fue un capítulo de conversación a lo largo del foro, a propósito de las preguntas de los asistentes, la corrupción como reto para los próximos años, si se quiere construir una paz sostenible. “El principal riesgo que tenemos para que lo que se acuerde en La Habana no se cumpla, es la corrupción. Con la mitad de lo que pierde el país por la corrupción, financiamos los acuerdos”, explicó Jorge Giraldo.

Al tema agregó el Doctor Ocampo que una de las cosas que perdemos de vista es que en la coyuntura que viene el principal riesgo con la corrupción es la deslegitimización del sistema político; ya ha pasado en América Latina, cuyos cambios de gobierno tienen que ver básicamente con el cansancio de la población frente a la corrupción. De todo el continente, Colombia, es uno de los países con mayor percepción de corrupción frente a los gobiernos y una manera de enfrentar esa corrupción es empoderando mucho más a las comunidades para que pueda ejecutar recursos y evitar la centralidad del gasto.

El sector minero

El espacio también sirvió para hablar del sector minero, donde los panelistas afirmaron que el grueso de los recursos mineros del país está en la periferia, donde no ha habido Estado, por lo que se recrudeció el conflicto relacionado con la ilegalidad. Agregaron que en parte por eso resolver este problema con las Farc es tan importante, porque permitirá tener presencia del Estado en todas partes y hacer un proceso de formalización minera serio, claro y coherente.

Retos, mucho por construir y paciencia para afrontar los años que serán necesarios para implementar lo acordado en el proceso de paz, fueron los mensajes finales de los Doctores José Antonio Ocampo y Jorge Giraldo, al terminar este segundo foro paz, traducciones ciudadanas organizado por Proantioquia y Parque Explora.

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